A veces la noche me habla,
sentada en mi cama escucho que clama como mendigo sin fe,
viene triste y constelada, evocando a fantasmas
que ya no puedo ver,
me dibuja con pinceladas a ese que amaba y
que un día se fue,
siempre llega detrás de mi almohada provocando un silencio
que quema la piel,
a veces la escucho con voces lejanas, me trae un recuerdo
con sabor a café,
siempre llega arañando mis sábanas, sentenciando un olvido,
¡él jamás va a volver!
sentada en mi cama escucho que clama como mendigo sin fe,
viene triste y constelada, evocando a fantasmas
que ya no puedo ver,
me dibuja con pinceladas a ese que amaba y
que un día se fue,
siempre llega detrás de mi almohada provocando un silencio
que quema la piel,
a veces la escucho con voces lejanas, me trae un recuerdo
con sabor a café,
siempre llega arañando mis sábanas, sentenciando un olvido,
¡él jamás va a volver!
::