Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acongojado de que el viento se lleve mis suspiros
hoy sólo pretendo dedicártelos al oído,
agobiado de despilfarrar mis besos
sólo deseo posar mis pétalos en tus dulces labios,
cansado hablar de amor con fantasmas,
hoy necesito tus ojos respondan mi llamado,
aburrido de masturbar mi alicaído sexo,
sólo pretendo penetrar en tus riegos,
harto de que el océano se lleve mis gemidos,
hoy pretendo dedicártelos en cuello hasta saciar tus quejidos,
fastidiado de vomitar sortilegios al ocaso,
hoy preciso detener tu piel entre mis manos,
tedioso de dejar anclada mi barca a la vera del crepúsculo,
sólo pido que hoy al albor del alba sean mis sollozos acariciados por tus palabras,
hastiado de caminar por el otoño de mis secas hojuelas,
¡¡seas tú quien las recoja!!
y las guarde dentro de mis pálidas hojas,
para volver a leerlas cuando ya no sienta esta pena en mi alma
hoy sólo pretendo dedicártelos al oído,
agobiado de despilfarrar mis besos
sólo deseo posar mis pétalos en tus dulces labios,
cansado hablar de amor con fantasmas,
hoy necesito tus ojos respondan mi llamado,
aburrido de masturbar mi alicaído sexo,
sólo pretendo penetrar en tus riegos,
harto de que el océano se lleve mis gemidos,
hoy pretendo dedicártelos en cuello hasta saciar tus quejidos,
fastidiado de vomitar sortilegios al ocaso,
hoy preciso detener tu piel entre mis manos,
tedioso de dejar anclada mi barca a la vera del crepúsculo,
sólo pido que hoy al albor del alba sean mis sollozos acariciados por tus palabras,
hastiado de caminar por el otoño de mis secas hojuelas,
¡¡seas tú quien las recoja!!
y las guarde dentro de mis pálidas hojas,
para volver a leerlas cuando ya no sienta esta pena en mi alma