sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando la tristeza es el sentimiento salado
los poros de los cuerpos se derriten
se caen en el adiós de la profundidad
se interviene en la nostalgia
se inflama en el dolor
se perpetúa su cadena
se dice adiós al corazón
se dice adiós al espíritu
se dice adiós al perdón
se razona en la huida de la voz
se pierde el templo de los dos
se dice adiós sin el alma de un dios
se respira el corazón pero se resfría el alma
se congela el habita de la superación
y se estrella la vida
en el golpe de una montaña
se dice adiós
se vuelve a razonar
las esmeraldas de cristal se rompen en un grito
y el pánico regresa otra vez a su temblor
alma triste sin su compasión.
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