prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando llega, en la mente, a estar la persona amada,
ladran todos los perros del olvido
como si hubieran sentido el final del mundo.
No es lo mismo con recordar el crepúsculo,
una imagen que derrite rojo en el azul.
Hay un lugar en el cerebro vació de pensamientos,
pero lleno de sensaciones,
y así es que entra, como por un túnel
a máxima velocidad el tren cargado de frutas exóticas,
madurando mas a cada minuto, tanto en la luz que en la oscuridad,
para cuando toque con el viento el alma,
la ultima estación,
sean listas para comer, o a podrirse...
La persona amada no llega a la memoria como cualquier cosa,
ella viene por todos los sentidos
y adonde no se siente, siembra espinas,
por que, si el dolor existe, el amor no para de existir.
Y puedes sentir las curvas de los senos
como se vuelven lineas derechas,
el perfume del cabello como se hace tormenta,
los dedos con locura subiendo, bajando, agonizando caminos imaginarios.
Las uñas no crecen, de tanto placer, de tanto dolor.
En soledad, cada vez que te llega a la memoria
la persona amada, te conquista de nuevo, total.
ladran todos los perros del olvido
como si hubieran sentido el final del mundo.
No es lo mismo con recordar el crepúsculo,
una imagen que derrite rojo en el azul.
Hay un lugar en el cerebro vació de pensamientos,
pero lleno de sensaciones,
y así es que entra, como por un túnel
a máxima velocidad el tren cargado de frutas exóticas,
madurando mas a cada minuto, tanto en la luz que en la oscuridad,
para cuando toque con el viento el alma,
la ultima estación,
sean listas para comer, o a podrirse...
La persona amada no llega a la memoria como cualquier cosa,
ella viene por todos los sentidos
y adonde no se siente, siembra espinas,
por que, si el dolor existe, el amor no para de existir.
Y puedes sentir las curvas de los senos
como se vuelven lineas derechas,
el perfume del cabello como se hace tormenta,
los dedos con locura subiendo, bajando, agonizando caminos imaginarios.
Las uñas no crecen, de tanto placer, de tanto dolor.
En soledad, cada vez que te llega a la memoria
la persona amada, te conquista de nuevo, total.