beethoven_viruz
Poeta recién llegado
Las nubes bajan hasta tu cielo
cuando besas mis labios ardientes
y tu vientre se inquieta,
y el mismo,
en su canción,
fluye mi sudor
al borde del tiempo que espera mi boca,
como lo hacen mis manos
deseosas de las tuyas,
desbordando el paraje miope en la acera,
clausurando la espiga que roe tus pasos.
Invades,
como el otoño asalta las hojas.
Sonrojas mi voz temblorosa
y rehuyendo las líneas me tocas
tímida y fogosa.
Apasionada rosa florida
rozas el aura, sempiterna
y besas mi boca perenne y escasa.
Se mezcla el sabor y la ternura
que muere en la velocidad de tu cuello,
o el mío,
si tus diamantes estrechan mis labios
y así lo hacen mis manos
detrás de tu pelo
o al otro lado de tu pecho.
Caminan los ciegos verdes del mar que beben descalzos
besando el fuego innato de la piel navegante
y yo,
camino en el fuego invencible
mirando las estrellas que cierras
cuando los ríos me abrazan en manantiales
como tu boca me besa.
Y no soy navegante,
sino amante cesante del sabor de los puertos,
amante del beso de tu cuerpo,
de ti
y ojalá yo de ti,
para no enceguecer el mar
y caminar en el fuego apacible
como tu boca me besa
y así poderte besar
cuando me besas.
BeethoveN_ViruZ
Doblemente Gerente
cuando besas mis labios ardientes
y tu vientre se inquieta,
y el mismo,
en su canción,
fluye mi sudor
al borde del tiempo que espera mi boca,
como lo hacen mis manos
deseosas de las tuyas,
desbordando el paraje miope en la acera,
clausurando la espiga que roe tus pasos.
Invades,
como el otoño asalta las hojas.
Sonrojas mi voz temblorosa
y rehuyendo las líneas me tocas
tímida y fogosa.
Apasionada rosa florida
rozas el aura, sempiterna
y besas mi boca perenne y escasa.
Se mezcla el sabor y la ternura
que muere en la velocidad de tu cuello,
o el mío,
si tus diamantes estrechan mis labios
y así lo hacen mis manos
detrás de tu pelo
o al otro lado de tu pecho.
Caminan los ciegos verdes del mar que beben descalzos
besando el fuego innato de la piel navegante
y yo,
camino en el fuego invencible
mirando las estrellas que cierras
cuando los ríos me abrazan en manantiales
como tu boca me besa.
Y no soy navegante,
sino amante cesante del sabor de los puertos,
amante del beso de tu cuerpo,
de ti
y ojalá yo de ti,
para no enceguecer el mar
y caminar en el fuego apacible
como tu boca me besa
y así poderte besar
cuando me besas.
BeethoveN_ViruZ
Doblemente Gerente