prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando me dices hasta luego
y tu mirada me dice adiós
ojo por ojo me entras
como ave que arranca hojas del árbol de mis venas
hasta que llega la raíz de mi alma
implorar al agua de tu ser
que corra al revés que esa corriente
que te lleva lejos
y enmudecido
cojo el reloj de arena de tus manos
y lo volteo para nada,
ya se fue,
ya no eres mía.
y tu mirada me dice adiós
ojo por ojo me entras
como ave que arranca hojas del árbol de mis venas
hasta que llega la raíz de mi alma
implorar al agua de tu ser
que corra al revés que esa corriente
que te lleva lejos
y enmudecido
cojo el reloj de arena de tus manos
y lo volteo para nada,
ya se fue,
ya no eres mía.
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