¡Ay del amorque no viene,
o que llegay después se va!
¡Ay de laalegría perdida,
o no halladajamás!
Y si el amorllega a deshoras,
y si elcorazón está por dar;
y si laalegría deja sus horas,
y si llegó yse fue sin llorar.
Mas noimporta el silencio,
no importa tampocola soledad,
pues se nacequizás con ayuda,
pero semuere sin nadie luchar.
Y desde lavoluntad, la dicha;
desde laduda, la intranquilidad;
desde lacima, se va bajando;
desde lapérdida, vacío hay.
Y con elcorazón y el alma,
callo paradejar mi paso dar.
o que llegay después se va!
¡Ay de laalegría perdida,
o no halladajamás!
Y si el amorllega a deshoras,
y si elcorazón está por dar;
y si laalegría deja sus horas,
y si llegó yse fue sin llorar.
Mas noimporta el silencio,
no importa tampocola soledad,
pues se nacequizás con ayuda,
pero semuere sin nadie luchar.
Y desde lavoluntad, la dicha;
desde laduda, la intranquilidad;
desde lacima, se va bajando;
desde lapérdida, vacío hay.
Y con elcorazón y el alma,
callo paradejar mi paso dar.