Simón333
Poeta asiduo al portal
Cada vez
que te nombro,
tu nombre rehuye mi grito,
entonces
lo cubro de rosas,
lo engalano,
lo visto de fiesta...
Y lo amo,
hasta morir ciego de letras.
Cada vez que pronuncio
tu nombre
las paredes me hablan,
las estrellas claudican su lejanía
y mis manos, mis manos,
Tiemblan cuando te buscan.
en la nada de nardos florecidos.
Cada vez que te nombro,
tu nombre
se hace vacio
de horas tardias
en las que te amé
frente a un regazo,
de niña furibunda.
De tu nombre
nacen mariposas
voladas de capullos de seda,
vuelan y se alojan
en cada letra
que mi boca desparrama.
Cada vez que te nombro
dibujan mis labios
cavernas inhóspitas,
que galopan tu boca
adornada por perlas de nacar,
donde mis besos...
Son otros besos
tejidos de mariposas heridas
que te nombro,
tu nombre rehuye mi grito,
entonces
lo cubro de rosas,
lo engalano,
lo visto de fiesta...
Y lo amo,
hasta morir ciego de letras.
Cada vez que pronuncio
tu nombre
las paredes me hablan,
las estrellas claudican su lejanía
y mis manos, mis manos,
Tiemblan cuando te buscan.
en la nada de nardos florecidos.
Cada vez que te nombro,
tu nombre
se hace vacio
de horas tardias
en las que te amé
frente a un regazo,
de niña furibunda.
De tu nombre
nacen mariposas
voladas de capullos de seda,
vuelan y se alojan
en cada letra
que mi boca desparrama.
Cada vez que te nombro
dibujan mis labios
cavernas inhóspitas,
que galopan tu boca
adornada por perlas de nacar,
donde mis besos...
Son otros besos
tejidos de mariposas heridas
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