Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
CUANDO SE PERDIÓ EL RUMBO
Cuando se perdió el rumbo,
y los senderos recorridos se borraron,
al mirar atrás… ya no habían huellas…
Oh…pavor, espanto…y un grito desgarrador,
nació de los más profundo del ser.
Y entonces…
se escuchó una voz que decía;
no temas…
recuerda;
es como la vida misma,
no se puede cambiar lo ya vivido
y aunque se haga el empeño por modificarlo todo,
no hay retroceso…
Hay que comenzar a crear nuevos senderos
y hacerse camino,
con la frente en alto volver a caminar.
Tú; atribulado, ya comprendías el sentido que esas palabras tenían..
y a pesar de la angustia y el miedo,
recobrabas el valor…
había que volver a empezar…construir de la nada…un camino nuevo,
donde tus huellas a pesar del tiempo se hicieran indelebles…
no para volver a caminar por ellas,
sino para que otros pudieran seguir el camino por ti trazado,
donde se aprendió; desde el dolor, a encontrar la felicidad, la paz
y la esperanza de un mañana…