MARIO VASQUEZ
Poeta recién llegado
Cuando te veré.
Dejo sobre tu pecho, mi presencia,
de la pasión de ese dulce sueño,
de las sensaciones y emociones,
de cuando mi nombre, hace pulsar su grito.
Esfumo tu nítida ausencia,
si no antes de guardar la luna,
que ronda mi firmamento,
recordando el olor de tu piel,
recordando el fluir de tu miel.
Eres como un soplo al viento,
me detienes, para hacerte el amor,
sin importarte un tantico,
el orgullo de mi propio ser.
Aun así, te amo como eres,
cuando me tocas,
haces el cielo venir,
cuando tus manos se deslizan,
como llamarada de seda,
haciendo mi cuerpo rugir.
En la explosión de tu canto,
desfloración de gemidos al llanto,
de entre las fundas de seda,
termina la fiesta
y comienza mi enigma,
de cuando te veré?, no tiene día.
Tal ves se olviden los besos,
tal ves se marchiten las rosas,
tal ves sea mi estigma
clavada en mi ser.
Mario Vasquez
01/25/08
almarmar1949@yahoo.com
Dejo sobre tu pecho, mi presencia,
de la pasión de ese dulce sueño,
de las sensaciones y emociones,
de cuando mi nombre, hace pulsar su grito.
Esfumo tu nítida ausencia,
si no antes de guardar la luna,
que ronda mi firmamento,
recordando el olor de tu piel,
recordando el fluir de tu miel.
Eres como un soplo al viento,
me detienes, para hacerte el amor,
sin importarte un tantico,
el orgullo de mi propio ser.
Aun así, te amo como eres,
cuando me tocas,
haces el cielo venir,
cuando tus manos se deslizan,
como llamarada de seda,
haciendo mi cuerpo rugir.
En la explosión de tu canto,
desfloración de gemidos al llanto,
de entre las fundas de seda,
termina la fiesta
y comienza mi enigma,
de cuando te veré?, no tiene día.
Tal ves se olviden los besos,
tal ves se marchiten las rosas,
tal ves sea mi estigma
clavada en mi ser.
Mario Vasquez
01/25/08
almarmar1949@yahoo.com