sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando tienes los tiempos
en tus labios de seda
llevas a mis ojos
en los reflejos
de tus venas.
Te llamo de noche
escribes a la brisa
me das tus ojos
en mis besos
así me tienes
en tus espejos
entrando en el día
convertido
en tu sentimiento.
Me llevas ante
un juramento
y en los deseos
de la crujiente esfera
de cada llama
de fuego
que tienes en mi interior
me guías a los
terrenos
donde caer
es la salvación.
Lanzas besos
me llevas a los sueños,
así te quiero niña
así bebo de tu destino
como si fuera
la fuente de mi juventud.
Te quiero
no esperes a decirme
que las huellas
son las páginas en blanco
de tus pasos
porque yo te miro
y te describo
en una inspiración.
Me tienes
en tus pensamientos
y yo muerto puedo estar
pero nunca estaré en soledad
porque más allá de ello
esta mi presencia
en tus pupilas
cuando me ducho
con tus lágrimas
y las enciendo
para llevarme
el sol de tus retinas
y ponerlo
en mis palabras
haciéndote mi dama
más allá del futuro
porque no existe
condena en mi presencia
solo existen
tus formas
de escuchar
a mis deseos.
Tócame como una varita
que señala tu fuego
mírame
hasta ver
como el acoplo de un ritmo
va naciendo
en cada rincón
donde bailamos
en silencio
porque al llegar a tu cuerpo
me mira tu sentir
soy esclavo de tu piel
no me puedes entender
pero donde esta
el juramento de nuestro adiós
allí persisto
quiero tocar
tus manos
con mi renacer
ya verás como sube
tu aliento
en mi paz
así te quiero
así te puedo tener
junto a mí
porque cuando descubro
que los tiempos
no son cenizas
quemadas por los vientos
se alcanza tu nombre
llevado
a mi última
presencia
porque bajo el firmamento
firmo hasta el universo
solo para estar a tu lado.
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