sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando tu sangre se enamora de tu piel,
es porque entre cada día
se deja querer un corazón
que se cura sus venas
entre la sombra desahogada
que nace en la piel
de donde los sueños
quieren caminar
en la suerte
que se desnuda
en cada brillante amor
que se extiende
en cada día
de las horas
que tiene tu boca.
Encendiendo cada lunar
se va haciendo de cada lado
su sangría indomable
circulando
en tus venas
en la sangre rosada,
en cada espíritu de lucha
de amor en cada aullido
del beso en tu grito.
Encendiendo cada luz
en la brillante piel de seda
que se deshoja
en cada vapor
que alumbra tu cuerpo
pero es que tu sangre
se enamora de tu piel
se adhiere a tu grito de amor
pues donde cabe su aullido
nace el verso de cada destello
de cada luz en besos
de hacer el amor
tu sangre con tu cuerpo,
en esas voces que no piden
ni el silencio
de que eres tú el amor
encadenada con tu aroma
a la misma vez
que se hace todo
alumbrando a tus brillos
que encienden tus cadenas
hasta beber de tu voz
al mirar como baila tú figura
en la escondida sombra
que se hace del mundo
para esconder tus manos
y florecer
entre pétalos rizados.