Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
¿Dónde esta el amor cuando uno lo necesita?,
¿cuándo te mira a la cara y se hace el que no te mira?,
¿cuándo no responde a las bondades de la vida?,
¿dónde esta el amor que antes me tenia?
Yo me hago efímero ante su inconsecuencia...
respiro sus inútiles creencias,
¿qué es el amor cuando no te ama?,
acaso un manojo de in sentimentalismos
con consecuencia de nada
entonces de que vale que haya existido.
Me miro al espejo y ya no le veo,
no me encuentro son sus ojos brillosos,
ya por mi no siento respecto,
aquellos que hiciste felices
en tantos instantes,
solo estan en el averno,
Todo me da lo mismo,
Ya nada será como antes.
Y de aquellas luces antagónicas
que se vislumbran al revuelo del mártir,
esas obedecen a las penas anatómicas,
de todo lo que pudo sentir
y anta sus dolores estoy sucumbiendo,
por amarle y siempre verle partir,
no existe mayor infierno
que sin ella morir.
Se hacen peligrosas esas penas
Pero, quien puede de ellas huir,
No todo es color de rosas,
Al amar a alguien que te hace sufrir.
Si tu te vas, llévate mis ganas,
mi ojos cansados de llorarte,
mis madrugadas y su insomnio
y hasta mis ganas de besarte,
y a no las quiero...
las puedes matar
si me preguntan,
no llegaste nunca,
será por que nunca te fuiste
o dentro de mi te viniste,
no sé cual sea tu caso ya.
Me olvide de esos sentimientos
que con tanto esmero cuide,
las cosas cambian,
ya no sé si me dejaste o te deje,
ya no sé si existo, o si contigo viviré.
Con tus palabras tocaste un réquiem para mi muerte,
yo que solo existi para quererte,
¿que hiciste de mí?
angustias de placeres emanados de tu boca,
labios delicados, aquellos que ya no besare,
casi todo salió de otra manera,
yo te ame en cada una de mis penas,
¡hay quien por ti sufra! ahora que te quiera,
pues yo ya no más...
es tan bueno amarte, que olvidarte es imposible,
ni la muerte puede salvarme, escucha,
no digas nada, déjame amarte en este silencio
escúchame, dices, no dejes de quererme,
tú eres lo que más quiero, lo jamás querido,
soy ahora, la incertidumbre,
el mal momento de los sentido
ya no sé quien ni soy,
y por eso sin ti estoy,
interminablemente muriendo,
en estas palabras que me están escribiendo.
Estoy muriendo por ti, lo sabes y sigues sin entenderlo,
que he nacido para amarte
y que lo hare hasta el ultimo aliento.
¿cuándo te mira a la cara y se hace el que no te mira?,
¿cuándo no responde a las bondades de la vida?,
¿dónde esta el amor que antes me tenia?
Yo me hago efímero ante su inconsecuencia...
respiro sus inútiles creencias,
¿qué es el amor cuando no te ama?,
acaso un manojo de in sentimentalismos
con consecuencia de nada
entonces de que vale que haya existido.
Me miro al espejo y ya no le veo,
no me encuentro son sus ojos brillosos,
ya por mi no siento respecto,
aquellos que hiciste felices
en tantos instantes,
solo estan en el averno,
Todo me da lo mismo,
Ya nada será como antes.
Y de aquellas luces antagónicas
que se vislumbran al revuelo del mártir,
esas obedecen a las penas anatómicas,
de todo lo que pudo sentir
y anta sus dolores estoy sucumbiendo,
por amarle y siempre verle partir,
no existe mayor infierno
que sin ella morir.
Se hacen peligrosas esas penas
Pero, quien puede de ellas huir,
No todo es color de rosas,
Al amar a alguien que te hace sufrir.
Si tu te vas, llévate mis ganas,
mi ojos cansados de llorarte,
mis madrugadas y su insomnio
y hasta mis ganas de besarte,
y a no las quiero...
las puedes matar
si me preguntan,
no llegaste nunca,
será por que nunca te fuiste
o dentro de mi te viniste,
no sé cual sea tu caso ya.
Me olvide de esos sentimientos
que con tanto esmero cuide,
las cosas cambian,
ya no sé si me dejaste o te deje,
ya no sé si existo, o si contigo viviré.
Con tus palabras tocaste un réquiem para mi muerte,
yo que solo existi para quererte,
¿que hiciste de mí?
angustias de placeres emanados de tu boca,
labios delicados, aquellos que ya no besare,
casi todo salió de otra manera,
yo te ame en cada una de mis penas,
¡hay quien por ti sufra! ahora que te quiera,
pues yo ya no más...
es tan bueno amarte, que olvidarte es imposible,
ni la muerte puede salvarme, escucha,
no digas nada, déjame amarte en este silencio
escúchame, dices, no dejes de quererme,
tú eres lo que más quiero, lo jamás querido,
soy ahora, la incertidumbre,
el mal momento de los sentido
ya no sé quien ni soy,
y por eso sin ti estoy,
interminablemente muriendo,
en estas palabras que me están escribiendo.
Estoy muriendo por ti, lo sabes y sigues sin entenderlo,
que he nacido para amarte
y que lo hare hasta el ultimo aliento.