Infinitos caminos
se abrían a nuestro paso
la letanía de las flores
era un racimo
sobre la mesa
marcaba
con mis labios
un crusigrama en tu piel
y a ti siempre te gustaba
la mordedura
la cazadora mordedura.
Cuando yo te besaba
el cielo
era un parpadeo
constante
de estrellas azules
la humedad
de nuestras bocas
perseveraba siempre
en aquel instante de fuego
Más
cuando yo te besaba
abría la boca
como si fuera un cofre
un muelle
una barcaza
y luego nuevamente el sol
en nuestras frentes
engendrando
el placer de mimarnos.
Junio/2022
se abrían a nuestro paso
la letanía de las flores
era un racimo
sobre la mesa
marcaba
con mis labios
un crusigrama en tu piel
y a ti siempre te gustaba
la mordedura
la cazadora mordedura.
Cuando yo te besaba
el cielo
era un parpadeo
constante
de estrellas azules
la humedad
de nuestras bocas
perseveraba siempre
en aquel instante de fuego
Más
cuando yo te besaba
abría la boca
como si fuera un cofre
un muelle
una barcaza
y luego nuevamente el sol
en nuestras frentes
engendrando
el placer de mimarnos.
Junio/2022
Última edición: