Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
CUANTAS VECES TENDRÉ QUE DECIR ADIÓS
Cuantas veces tendré que decir adiós,
Oh mi amor, cómo te arrancaré de mi vida,
si ya eres parte de mi piel y estas en mí en carne viva,
que dolor se siente al tener que arrancarte para siempre,
por qué el amor duele tanto y a la vez da tanta dicha.
Todo hoy se ha derrumbado en mí,
gota a gota ruedan lágrimas por mis mejillas,
son espinas que se clavan en mi piel, en mi carne
y en todo mi ser.
Cuantas veces tendré que decir adiós,
antes de arrancarte de mi corazón,
sé que no tengo derecho a reclamar nada,
no tengo derecho...
Sólo fuiste un sueño que bajó del cielo,
para abrigarme el corazón, para hacerme sentir amor,
para cubrir mi vida de ilusión.
No tengo derecho a reclamar ¡nada!
nada fui en tu vida y tú, fuiste todo en la mía.
Oh como ruedan las lágrimas, duele el pecho y el alma.
No he sido nada en tu vida y tú eres todo en la mía.
Cuantas veces tendré que decir adíos,
antes de arrancarte de mi corazón.
Nada he sido en tu vida y tú, has sido todo en la mía.
Cómo te arrancaré de mi vida
si estás en mí, en carne viva.
[/CENTER][/SIZE][/SIZE]Cuantas veces tendré que decir adiós,
Oh mi amor, cómo te arrancaré de mi vida,
si ya eres parte de mi piel y estas en mí en carne viva,
que dolor se siente al tener que arrancarte para siempre,
por qué el amor duele tanto y a la vez da tanta dicha.
Todo hoy se ha derrumbado en mí,
gota a gota ruedan lágrimas por mis mejillas,
son espinas que se clavan en mi piel, en mi carne
y en todo mi ser.
Cuantas veces tendré que decir adiós,
antes de arrancarte de mi corazón,
sé que no tengo derecho a reclamar nada,
no tengo derecho...
Sólo fuiste un sueño que bajó del cielo,
para abrigarme el corazón, para hacerme sentir amor,
para cubrir mi vida de ilusión.
No tengo derecho a reclamar ¡nada!
nada fui en tu vida y tú, fuiste todo en la mía.
Oh como ruedan las lágrimas, duele el pecho y el alma.
No he sido nada en tu vida y tú eres todo en la mía.
Cuantas veces tendré que decir adíos,
antes de arrancarte de mi corazón.
Nada he sido en tu vida y tú, has sido todo en la mía.
Cómo te arrancaré de mi vida
si estás en mí, en carne viva.