ali almendares
Poeta recién llegado
El color de sus petalos
dilatando mis pupilas,
pues fueron muchas lagrimas
que recorrieron cada espina.
Que dolor causo en el alma
esa rosa que contuve con tan fuerza,
que ya no eran gotas de llanto
sino lagrimas de sangre.
El pudor ya no existe
conteniéndose contra mí pecho,
cada pétalo tiende a caer
y con ellos el amor se va perdiendo.
El olor de tus labios
con el tiempo se marchito
en esa rosa que se ha secado
y ha convertido en polvo mi corazón.
dilatando mis pupilas,
pues fueron muchas lagrimas
que recorrieron cada espina.
Que dolor causo en el alma
esa rosa que contuve con tan fuerza,
que ya no eran gotas de llanto
sino lagrimas de sangre.
El pudor ya no existe
conteniéndose contra mí pecho,
cada pétalo tiende a caer
y con ellos el amor se va perdiendo.
El olor de tus labios
con el tiempo se marchito
en esa rosa que se ha secado
y ha convertido en polvo mi corazón.
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