José Montalva
Poeta recién llegado
Mátame como siempre
y este dolor se duerme,
si incendias mi alma
apaga el viento
para que no crezca la hoguera
y como una fiera se alimente
de mis sueños...
Suprime la poesía,
ahoga los versos,
húndelos en el profundo
mar del olvido,
pero no permitas que mueran
porque no tienen la culpa
de expresar sentimientos,
llévalos a volar por los laberintos
de tu corazón
de vez en cuando,
porque no tienen la culpa de ser como son.
No claves tantas dagas,
si ya muero,
si con sólo no verte,
no pienso y me envuelve el tormento...
... estaré en las palabras
que canta el silencio.
Seré el eco del aullido triste
de un perro sin dueño
que anhela la mano tibia del cariño.
Seré el lamento que viaja perdido en el tiempo.
Seré la sombra pensativa de las oscuras
horas de la noche
que transita en el pantano de la soledad
del pequeño mundo que he formado para olvidarte...
y aunque no quieras
estaré aquí condenado
a sufrir por lo que más he querido...
y este dolor se duerme,
si incendias mi alma
apaga el viento
para que no crezca la hoguera
y como una fiera se alimente
de mis sueños...
Suprime la poesía,
ahoga los versos,
húndelos en el profundo
mar del olvido,
pero no permitas que mueran
porque no tienen la culpa
de expresar sentimientos,
llévalos a volar por los laberintos
de tu corazón
de vez en cuando,
porque no tienen la culpa de ser como son.
No claves tantas dagas,
si ya muero,
si con sólo no verte,
no pienso y me envuelve el tormento...
... estaré en las palabras
que canta el silencio.
Seré el eco del aullido triste
de un perro sin dueño
que anhela la mano tibia del cariño.
Seré el lamento que viaja perdido en el tiempo.
Seré la sombra pensativa de las oscuras
horas de la noche
que transita en el pantano de la soledad
del pequeño mundo que he formado para olvidarte...
y aunque no quieras
estaré aquí condenado
a sufrir por lo que más he querido...