Maldonado
Poeta veterano en el Portal
Viendo este rayo de luz que entra por la ventana,
empezamos nuestras vidas, mientra allá afuera nos buscan
en nuestras almas etéreas el amor se regocija,
no nos quieren ver juntos y la misma sabana nos cobija.
¡Cuanto trabajan!
en echarnos a perder la vida y en ese momento,
en nuestro lecho nuestro pechos se juntan,
nuestros labios se mordisquean, nuestros muslos se enredan,
nuestros cuerpos se dan asilo, se acoplan, se dan abrigo.
¡Cuanto molestan!
te insultan y me pelean, tu aquí ella allá,
solo nos llevan a incendiar mas nuestro escondite,
a darle mas fuerza a mi fuego y a tu brasa candente,
a mirarnos a los ojos con amor incandescente.
¡Como trabajan!
mientras nuestras pieles se funden como el oro y se hacen una
y ni cuenta se dan que juntos tenemos nuestros placeres,
juntos y a la vez y sonrojados, hemos visto lucesitas bajo la luna,
desayunando besos hemos visto maravillosos amaneceres.
¡Ya no se fatiguen!
para que, si nuestros delirios jamas se extinguen,
siempre podremos fugarnos, nunca podrán encerrarnos,
nuestra tez nunca se enfría, el hambre aumenta cada día,
amor, pasión, ansia y acaloramiento, todo, lo llevamos dentro.
empezamos nuestras vidas, mientra allá afuera nos buscan
en nuestras almas etéreas el amor se regocija,
no nos quieren ver juntos y la misma sabana nos cobija.
¡Cuanto trabajan!
en echarnos a perder la vida y en ese momento,
en nuestro lecho nuestro pechos se juntan,
nuestros labios se mordisquean, nuestros muslos se enredan,
nuestros cuerpos se dan asilo, se acoplan, se dan abrigo.
¡Cuanto molestan!
te insultan y me pelean, tu aquí ella allá,
solo nos llevan a incendiar mas nuestro escondite,
a darle mas fuerza a mi fuego y a tu brasa candente,
a mirarnos a los ojos con amor incandescente.
¡Como trabajan!
mientras nuestras pieles se funden como el oro y se hacen una
y ni cuenta se dan que juntos tenemos nuestros placeres,
juntos y a la vez y sonrojados, hemos visto lucesitas bajo la luna,
desayunando besos hemos visto maravillosos amaneceres.
¡Ya no se fatiguen!
para que, si nuestros delirios jamas se extinguen,
siempre podremos fugarnos, nunca podrán encerrarnos,
nuestra tez nunca se enfría, el hambre aumenta cada día,
amor, pasión, ansia y acaloramiento, todo, lo llevamos dentro.
Ramón Maldonado Velarde
19/01/09
19/01/09
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