Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Cubiertos para dos
Por presunta desgracia y vil demora,
tu cuerpo no llegó a cenar conmigo,
tendrías otra mesa, yo me digo,
con un ángel del mar que te atesora.
O volverás más tarde, con la aurora,
cansado de este viaje y sin testigo
más que este lagrimón, que es hoy mi amigo
y a causa de tu ausencia me decora.
Si no piensas volver, si esta es la hora
del decisivo adiós y su postigo,
yo sólo sé decir que se te añora.
Que el olvido no existe y que, contigo,
yo en vida y muerte brindo, cual otrora,
cuando eras tú mi amor y yo tu abrigo.
08 09 11
Por presunta desgracia y vil demora,
tu cuerpo no llegó a cenar conmigo,
tendrías otra mesa, yo me digo,
con un ángel del mar que te atesora.
O volverás más tarde, con la aurora,
cansado de este viaje y sin testigo
más que este lagrimón, que es hoy mi amigo
y a causa de tu ausencia me decora.
Si no piensas volver, si esta es la hora
del decisivo adiós y su postigo,
yo sólo sé decir que se te añora.
Que el olvido no existe y que, contigo,
yo en vida y muerte brindo, cual otrora,
cuando eras tú mi amor y yo tu abrigo.
08 09 11