Rudolf
Poeta recién llegado
Sabes?
Ya perdí la cuenta de los besos que te he dado esta tarde,
y de las caricas,
y de las sonrisas,
y de las miradas alegres que intercambiamos.
Ya perdí la cuenta de los abrazos,
de los dedos entrecruzados,
de los saltos del corazón,
de las mariposas en el estómago,
ya perdí la cuenta.
Me queda la certeza de que cada momento,
cada espacio
y cada paso
a tu lado
es incontable
y por eso
inmenso
como todo lo que fluye
cada vez que nos miramos.
Ya perdí la cuenta de los besos que te he dado esta tarde,
y de las caricas,
y de las sonrisas,
y de las miradas alegres que intercambiamos.
Ya perdí la cuenta de los abrazos,
de los dedos entrecruzados,
de los saltos del corazón,
de las mariposas en el estómago,
ya perdí la cuenta.
Me queda la certeza de que cada momento,
cada espacio
y cada paso
a tu lado
es incontable
y por eso
inmenso
como todo lo que fluye
cada vez que nos miramos.