Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
La noche se viene a mi y cabalgo
hidalgo en el calor del ultimo
beso que diste.
Afuera el viento retuerce los árboles
y la lluvia golpea la tierra
como tu recuerdo
el alma mía.
En mi cuarto tu lámpara encendida
y tu rostro sembrado en mi pecho
como aquel día.
Llovía afuera y entre nosotros la
sangre hervía, que armonía
de besos, que poema
de cuerpos en primavera.
Acaríciame como entonces, esta
noche fría.
Cuéntame con tus manos, lo que
es el amor
luz de noches oscuras y calor de
alboradas al medio día.
Ven a estos brazos que no recuerdan
otra cosa que tu cuerpo y a
mi boca que no lee otra
cosa que tus besos.
Mi amor como el de las rosas con
el sol, como el de la mañana con el
rocío, como la dicha
y su sonrisa.
Nocturna, mi remembranza, me acompañan
el viento y la lluvia y tu recuerdo
vida mía.
Acaríciame como entonces, esta
noche fría.
Cuéntame con tus manos, lo que
es el amor
luz de noches oscuras y calor de
alboradas al medio día.
hidalgo en el calor del ultimo
beso que diste.
Afuera el viento retuerce los árboles
y la lluvia golpea la tierra
como tu recuerdo
el alma mía.
En mi cuarto tu lámpara encendida
y tu rostro sembrado en mi pecho
como aquel día.
Llovía afuera y entre nosotros la
sangre hervía, que armonía
de besos, que poema
de cuerpos en primavera.
Acaríciame como entonces, esta
noche fría.
Cuéntame con tus manos, lo que
es el amor
luz de noches oscuras y calor de
alboradas al medio día.
Ven a estos brazos que no recuerdan
otra cosa que tu cuerpo y a
mi boca que no lee otra
cosa que tus besos.
Mi amor como el de las rosas con
el sol, como el de la mañana con el
rocío, como la dicha
y su sonrisa.
Nocturna, mi remembranza, me acompañan
el viento y la lluvia y tu recuerdo
vida mía.
Acaríciame como entonces, esta
noche fría.
Cuéntame con tus manos, lo que
es el amor
luz de noches oscuras y calor de
alboradas al medio día.