Cada noche de vigilia
durante siglos de lunas
me narrabas cuentos
de hadas al oído,
susurrándome una ficción real.
Eramos tú y yo
viviendo otra vida,
amándonos por siempre
en una dulce fantasía.
El sueño no se convirtió en realidad
a pesar de nuestros ardientes deseos.
Hoy sigo necesitando que vuelvas
a ser mi principe adorado
aunque sólo sea por esta noche de luna llena.
durante siglos de lunas
me narrabas cuentos
de hadas al oído,
susurrándome una ficción real.
Eramos tú y yo
viviendo otra vida,
amándonos por siempre
en una dulce fantasía.
El sueño no se convirtió en realidad
a pesar de nuestros ardientes deseos.
Hoy sigo necesitando que vuelvas
a ser mi principe adorado
aunque sólo sea por esta noche de luna llena.