Sueñaalicia
Poeta recién llegado
Alegre,
iba la niña a la cama en brazos de su papá.
Ya que su padre,
solía dormirla con cuentos que inventaba para ella,
cuentos que dejaban la rienda suelta a la imaginación de la pequeña.
Cuentos de leche para ir a la cama.
Cuentos cuyo final,
siempre hacían que papá retorciera el bigote
mostrando una gran sonrisa.
Cuentos donde papá hacía tintinar mariposas de hierro simulando
pequeñas hadas que iban cayendo en los tejados.
Cuentos de leche para ir a la cama.
Cuentos cuyo final,
siempre hacían que papá retorciera el bigote
mostrando una gran sonrisa.
Cuentos sobre gatos de bronce
que siempre terminaban acurrucándose en la cama de la niña.
Cuentos de leche para ir a la cama
Cuentos que cerraban con candado los ojos de la niña
Y en el bigote de papá dejaban asomar una gran sonrisa.
iba la niña a la cama en brazos de su papá.
Ya que su padre,
solía dormirla con cuentos que inventaba para ella,
cuentos que dejaban la rienda suelta a la imaginación de la pequeña.
Cuentos de leche para ir a la cama.
Cuentos cuyo final,
siempre hacían que papá retorciera el bigote
mostrando una gran sonrisa.
Cuentos donde papá hacía tintinar mariposas de hierro simulando
pequeñas hadas que iban cayendo en los tejados.
Cuentos de leche para ir a la cama.
Cuentos cuyo final,
siempre hacían que papá retorciera el bigote
mostrando una gran sonrisa.
Cuentos sobre gatos de bronce
que siempre terminaban acurrucándose en la cama de la niña.
Cuentos de leche para ir a la cama
Cuentos que cerraban con candado los ojos de la niña
Y en el bigote de papá dejaban asomar una gran sonrisa.
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