Christian Feliciano
Poeta recién llegado
Como las teclas de un piano bajo un toque delicado
descomponen todo un mundo al susurro más sencillo,
sean mis letras las teclas y éstos versos los martillos
que golpean las cuerdas de un corazón desafinado.
Como envidio el poder de tan fino instrumento
de llenar el espacio donde palabras no caben,
decir en un acorde lo que mil letras no saben
y dar voz sincera a un mudo sentimiento.
Pues mis letras no entienden, si yo mismo no entiendo,
si al verte, el español se me esconde entre los dientes.
Poesía, canción, ensayo: nada de esto es suficiente
para decir humanamente lo que mi pecho está sintiendo.
Como una nota en error da un sabor inesperado,
entraste a mi vida a alterar la armonía.
No hay tono menor que sobreviva en compañía
de quien hizo sonar mi corazón desentonado.
Si conspirare el universo contra este sentimiento
y te secuestrare el destino en cruel ironía,
se escuchará por estos campos la más triste melodía
que interpreta un corazón que por ti late a cuatro tiempos.
descomponen todo un mundo al susurro más sencillo,
sean mis letras las teclas y éstos versos los martillos
que golpean las cuerdas de un corazón desafinado.
Como envidio el poder de tan fino instrumento
de llenar el espacio donde palabras no caben,
decir en un acorde lo que mil letras no saben
y dar voz sincera a un mudo sentimiento.
Pues mis letras no entienden, si yo mismo no entiendo,
si al verte, el español se me esconde entre los dientes.
Poesía, canción, ensayo: nada de esto es suficiente
para decir humanamente lo que mi pecho está sintiendo.
Como una nota en error da un sabor inesperado,
entraste a mi vida a alterar la armonía.
No hay tono menor que sobreviva en compañía
de quien hizo sonar mi corazón desentonado.
Si conspirare el universo contra este sentimiento
y te secuestrare el destino en cruel ironía,
se escuchará por estos campos la más triste melodía
que interpreta un corazón que por ti late a cuatro tiempos.