JOSE MANUEL SAIZ
Poeta asiduo al portal
CUERPO A CUERPO
Todos los días abrazo
a mi mujer, fuertemente.
Y presiento su nuca cerca,
muy cerca de mi boca.
Todos los días dejo
que ella a mí me abrace;
y entonces es mi nuca la que está
cerca de su boca.
Hay días que yo la abrazo varias veces.
Y tantas como veces su amor a mi
me vence. Y yo la venzo también a ella
con amor, con fuerza, como tantas
y tantas veces.
Son nuestros abrazos batallas que se libran
a muerte, contra el gigante oscuro
de la costumbre.
Nuestra forma de luchar es sencilla:
.......cuerpo a cuerpo
............frente a frente
día a día. Sin piedad.
Y no hay paz.
Y no hay tregua.
Sólo guerra. No hay salida.
Por eso venceremos siempre
al enemigo,
tenaz,
de la rutina.
--oOo--
Todos los días abrazo
a mi mujer, fuertemente.
Y presiento su nuca cerca,
muy cerca de mi boca.
Todos los días dejo
que ella a mí me abrace;
y entonces es mi nuca la que está
cerca de su boca.
Hay días que yo la abrazo varias veces.
Y tantas como veces su amor a mi
me vence. Y yo la venzo también a ella
con amor, con fuerza, como tantas
y tantas veces.
Son nuestros abrazos batallas que se libran
a muerte, contra el gigante oscuro
de la costumbre.
Nuestra forma de luchar es sencilla:
.......cuerpo a cuerpo
............frente a frente
día a día. Sin piedad.
Y no hay paz.
Y no hay tregua.
Sólo guerra. No hay salida.
Por eso venceremos siempre
al enemigo,
tenaz,
de la rutina.
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