Cuestión de piel

Josef Arreguín

Poeta recién llegado
Conoces mi interior, mis sentimientos
sabes también de mis pensamientos
tanto, que descifras en mi cada expresión
e interpretas el ritmo de mi respiración.

He sido para ti como un libro abierto
el prólogo dice te amo y eso es cierto
mis páginas impregnas con tu perfume
sabes de esta pasión que me consume.

Recostado en la cama, en esto reflexionaba
bajo la ducha, tu figura se impregnaba
al salir, húmeda y con el cuerpo cubierto
por aquella toalla, que al caer roba el aliento.

Toda materia en mi se estremece
una emoción arrasadora, de a poco crece
la noche avanza, mi inquietud te invade
como aquel rayo de luz, que tus ojos abre.

Esta noche estoy plenamente dispuesto
a provocar en tu rostro algún gesto
incendiando tu cuerpo como un papel
esta noche será, sólo cuestión de piel.

Te amaré en exceso, adentrando en tu mar
en movimiento lento, sofocaré tu respirar
como la barca aquella, que navega tus olas
que mojarán mi mástil, íntimamente a solas.

Al encontrarme ya, en lo profundo de tu abismo
vendrá la tormenta, que saciará al erotismo
y bajo aquel torrente, que inundará tu ser
un último beso, antes del amanecer.
 
Conoces mi interior, mis sentimientos
sabes también de mis pensamientos
tanto, que descifras en mi cada expresión
e interpretas el ritmo de mi respiración.

He sido para ti como un libro abierto
el prólogo dice te amo y eso es cierto
mis páginas impregnas con tu perfume
sabes de esta pasión que me consume.

Recostado en la cama, en esto reflexionaba
bajo la ducha, tu figura se impregnaba
al salir, húmeda y con el cuerpo cubierto
por aquella toalla, que al caer roba el aliento.

Toda materia en mi se estremece
una emoción arrasadora, de a poco crece
la noche avanza, mi inquietud te invade
como aquel rayo de luz, que tus ojos abre.

Esta noche estoy plenamente dispuesto
a provocar en tu rostro algún gesto
incendiando tu cuerpo como un papel
esta noche será, sólo cuestión de piel.

Te amaré en exceso, adentrando en tu mar
en movimiento lento, sofocaré tu respirar
como la barca aquella, que navega tus olas
que mojarán mi mástil, íntimamente a solas.

Al encontrarme ya, en lo profundo de tu abismo
vendrá la tormenta, que saciará al erotismo
y bajo aquel torrente, que inundará tu ser
un último beso, antes del amanecer.
éste poema te nació del alma, simplemente hermoso
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba