CULPABLE DE AMARTE
Hoy vengo a decirte
con pena, emoción y también con vergüenza
que soy culpable de amarte y ocultarlo en esencia
Pero más que eso, reconozco
haber dejado danzar al olvido en mí,
evadiendo mis sentimientos
para extravíalos en mis pensamientos.
Pedir perdón con el corazón en la mano
Sería sensato y lo mas obligado
pero creo que más que eso
merezco ser por ti condenado.
Hoy vengo a pedirte
que me encarceles en la jaula de tus vanidades
que me condenes, esposándome a tus pies
que me encierres eternamente en tus intimidades.
Que me hagas esclavo de tu amor.
Que me sometas al calvario
de poseerte tantas veces como las cuentas de un rosario.
Y que me des por venganza ardiente
beber el jugo de tu vientre.
Hoy vengo a exigirte
que seas verdugo en mi piel y en mi sexo.
y que sin consideración y ni arrepentimientos
me lapides con tus senos, sin sentir remordimientos.
Que me desmoralices por aventurado
desnudándome sobre tu cuerpo desnudo
para que pague la infamia de habermelo callado.
Que me penalices con tus labios
cubriéndome de tus sensuales besos
sin dejar en mi, ningún espacios ilesos.
Que me castigues con tus dedos
deslizándolos con sañas e inclemencias
en la virilidad de mi sexo.
Y que me hagas espectador de tus placeres
cuando estallen los orgasmos de tu sensualidad
que yo, con gallardía y estuosidad
te prometo nadar con la más grata complicidad.
Hoy vengo a entregarme
como culpable de lo acontecido
y no te pediré clemencia
aunque me ames con violencia.
Te ruego no tener piedad de mí
al ejecutar tu sentencia resentida
que yo gritare y soportare las torturas
de tu pasión encendida.
Ron.
Hoy vengo a decirte
con pena, emoción y también con vergüenza
que soy culpable de amarte y ocultarlo en esencia
Pero más que eso, reconozco
haber dejado danzar al olvido en mí,
evadiendo mis sentimientos
para extravíalos en mis pensamientos.
Pedir perdón con el corazón en la mano
Sería sensato y lo mas obligado
pero creo que más que eso
merezco ser por ti condenado.
Hoy vengo a pedirte
que me encarceles en la jaula de tus vanidades
que me condenes, esposándome a tus pies
que me encierres eternamente en tus intimidades.
Que me hagas esclavo de tu amor.
Que me sometas al calvario
de poseerte tantas veces como las cuentas de un rosario.
Y que me des por venganza ardiente
beber el jugo de tu vientre.
Hoy vengo a exigirte
que seas verdugo en mi piel y en mi sexo.
y que sin consideración y ni arrepentimientos
me lapides con tus senos, sin sentir remordimientos.
Que me desmoralices por aventurado
desnudándome sobre tu cuerpo desnudo
para que pague la infamia de habermelo callado.
Que me penalices con tus labios
cubriéndome de tus sensuales besos
sin dejar en mi, ningún espacios ilesos.
Que me castigues con tus dedos
deslizándolos con sañas e inclemencias
en la virilidad de mi sexo.
Y que me hagas espectador de tus placeres
cuando estallen los orgasmos de tu sensualidad
que yo, con gallardía y estuosidad
te prometo nadar con la más grata complicidad.
Hoy vengo a entregarme
como culpable de lo acontecido
y no te pediré clemencia
aunque me ames con violencia.
Te ruego no tener piedad de mí
al ejecutar tu sentencia resentida
que yo gritare y soportare las torturas
de tu pasión encendida.
Ron.