• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Culpable

Kein Williams

Poeta fiel al portal
-Así que te casas mañana.
Digo mientras sorbo el café.
Sonriendo de mala gana,
habiendo perdido la fe

-Así es -me dicen sus ojos-
pues la respuesta ha callado,
mientras veo sus labios rojos
y me muero por besarlos.

-La verdad no puedo entenderlo-
le digo después de unos minutos.
-Yo hice todo por lo nuestro
y lo acabaste en un segundo.

Me tenías cuando querías
y nunca quisiste compromiso,
cuando un te amo yo te decía
fue tu silencio el que me dijo
que tú por mí si algo sentías
era en verdad algo distinto,
y que el amor que te pedía
era tan solo un occiso.

Dime, ¿por qué no me querías
tanto como yo te he querido?
Guarda silencio. Respira.
-El culpable eres tú mismo.

¿Qué culpa tengo yo de no sentir
que te adoraba con mi vida?
Es que no se puede mentir
al corazón no se le obliga.

No es mi culpa el pasado
ni de él me arrepiento
de que me hayas gustado
y aquellas nuestras citas.
Y es que estando a tu lado
me sentía tan a gusto,
fuiste la forma más bonita
de haber pasado el tiempo,
aunque no acabemos juntos.

Yo te quiero, y te agradezco,
mereces una mujer buena,
y si tu repudio me merezco
y todo el odio de tus venas,
debo decirte en este momento
que todo eso no vale la pena.

¿Para que guardar rencor
a alguien que va a ser feliz?
Solo quiero que en este adiós
me digas lo que quieras decir.

Pero quisiera que la hiel
no te carcoma por dentro
no fui perfecta y eso lo sé
pero siempre te guardé respeto.

Y toda aquella indecisión
fue un asunto tuyo y mío
no hubo terceros entre los dos
al menos es lo que he creído.

Y por lo mucho que tú vales
es que acepté haber venido,
puedes desearme todos los males,
pero seguiré pensando lo mismo.
Que tus virtudes son abismales
pero no conecté contigo,
y aunque vaya a casarme
podemos seguir siendo amigos.

Si no lo quieres lo comprendo,
pero por favor, entiende esto
me idealizaste por completo
como si fuera un ser perfecto.

Yo no sabía lo que quería
pero no vi que éramos futuro,
entonces él apareció un día
y me dio vuelta al mundo.

Tú y yo ya habíamos terminado
pero te seguías aferrando a mí,
queriendo revivir un pasado
que ya dejó de existir.

La miro con el rostro empapado
y ella comienza a llorar también
-Y a pesar de todo aún te amo
como nunca a nadie amé.

Pero esa será mi condena
hasta que entienda una vez al fin,
y no te odiaré; sé que eres buena.
Solo deseo que seas feliz.

Quizás tienes razón,
no es tu culpa que te ame tanto.
Y es que en el centro de mi corazón
es tu figura la que sigue anidando.

Y asidos de la mano
sabemos que es el adiós.
-Chau, amor, te amo.
-Yo también te amo, amor.

Se escucha en la mesa contigua
la palabra anhelada que soñé.
-Te amo aunque seas mi amiga,
te juro que nunca te olvidaré.

Pago la cuenta y me levanto
me despido, debo tomar el tren.
-Adiós -le digo desde mi canto-
espero no sea la última vez.
Y lo veo irse tambaleando,
como muriéndose de pie,
al final no le he confesado
que soy culpable también
pues mis labios no le avisaron
que yo a él, también lo amé.

Pero no pude soltarlo
y en mi lengua lo amarré.
El café ya está congelado,
Como el amor que dejé.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba