Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Cultivé bajo la soledad, mil semillas sin semilla, que en un día brotaron.
Bajo una sonrisa les nació la noche,
junto a una estrella, volaron.
El sol las brilló, las nubes las lloraron,
la tierra las andó. Y ellas, andaron.
El tiempo paró, los relojes callaron,
los ojos les crecían y un día, me miraron.
Sus labios me llamaban. Volví a buscarlas. Las busqué. Me buscaron,
de palabras, los días me crecieron
y de miradas, sus labios hablaron.
De tinta, me envolvieron con sus rimas y de versos, me rimaron,
entre sus letras nació el recuerdo
y entre sus comas, un abrazo.
No hubo puntos que supieran
parar todos esos besos
ni páginas donde poder guardarlos.
No hubo historias que contar, solo sueños,
hasta que un día desperté y estaban a mi lado,
con tallos de vocal, hojas de "te quiero",
flores blancas y amarillas para adornar tu cuarto
y una tierra en la que si tú no estás, me falta el agua y me muero.
Bajo una sonrisa les nació la noche,
junto a una estrella, volaron.
El sol las brilló, las nubes las lloraron,
la tierra las andó. Y ellas, andaron.
El tiempo paró, los relojes callaron,
los ojos les crecían y un día, me miraron.
Sus labios me llamaban. Volví a buscarlas. Las busqué. Me buscaron,
de palabras, los días me crecieron
y de miradas, sus labios hablaron.
De tinta, me envolvieron con sus rimas y de versos, me rimaron,
entre sus letras nació el recuerdo
y entre sus comas, un abrazo.
No hubo puntos que supieran
parar todos esos besos
ni páginas donde poder guardarlos.
No hubo historias que contar, solo sueños,
hasta que un día desperté y estaban a mi lado,
con tallos de vocal, hojas de "te quiero",
flores blancas y amarillas para adornar tu cuarto
y una tierra en la que si tú no estás, me falta el agua y me muero.
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