alonso vega problemas
Poeta recién llegado
DAMA DE LA CARICIA
Dama que noche tras noche, descongela el amor.
Cautiva el deseo, lo vuelve placer.
Hambrienta de algo de amor, hechicera del deber,
maniática mujer. Desperdicias tu vida.
Eres una virgen, transfigurada entre saábanas,
nunca duermes de desvelo te embriagas.
Fragancia de luna llena, en tu cuerpo hay tantas huellas,
de día y noche con las vidas juegas.
Te alimentas de la noche, odias el olvido.
Matas a aquellos que te protegen.
Destruyes su vida, te apoderas de su inocencia.
Absorbes la pureza del alma, aumentas la sed.
Amante de todos, cautiva de nadie.
Mueres por los placeres de moribundos billetes,
humillada por muchas manos.
Pierdes fuerzas que nunca recuperas.
Sobreviviente de las sombras,
depositando ardorosamente tus fantasías,
tienes tanto y nada necesitas.
Entre el tiempo y el aroma de tu piel,
la perfección de tus senos
tu cuerpo un templo, un cautiverio.
Entregado tu alma cual vil prostituta
olvidada en la soledad de una alcoba,
negándote mil veces
algunos de tus fieles ¡te serán infieles!
Olvidada en la soledad,
olvidada en una alcoba...
Dama que noche tras noche, descongela el amor.
Cautiva el deseo, lo vuelve placer.
Hambrienta de algo de amor, hechicera del deber,
maniática mujer. Desperdicias tu vida.
Eres una virgen, transfigurada entre saábanas,
nunca duermes de desvelo te embriagas.
Fragancia de luna llena, en tu cuerpo hay tantas huellas,
de día y noche con las vidas juegas.
Te alimentas de la noche, odias el olvido.
Matas a aquellos que te protegen.
Destruyes su vida, te apoderas de su inocencia.
Absorbes la pureza del alma, aumentas la sed.
Amante de todos, cautiva de nadie.
Mueres por los placeres de moribundos billetes,
humillada por muchas manos.
Pierdes fuerzas que nunca recuperas.
Sobreviviente de las sombras,
depositando ardorosamente tus fantasías,
tienes tanto y nada necesitas.
Entre el tiempo y el aroma de tu piel,
la perfección de tus senos
tu cuerpo un templo, un cautiverio.
Entregado tu alma cual vil prostituta
olvidada en la soledad de una alcoba,
negándote mil veces
algunos de tus fieles ¡te serán infieles!
Olvidada en la soledad,
olvidada en una alcoba...
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