Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Amor que me has cambiado
Vuelve a este corazón abandonado
Destila fe en la dama de las lenguas de miel
Tú la que de la noche vistes
Amo tus palabras, y tu mano que guía
Soy fiel a tu encanto de fémina iluminada
No me desampares
Se por mi madre de mis rimas
Tú la que me inspiras
Vivo temeroso en el fondo de un abismo de cuatro paredes,
mientras me invade el pasamiento,
recuerdos dolorosos de un ayer espantoso
que me congelan en un mismo sentimiento venenoso
Deseoso de salir de esta fosa tan fría donde amigos te crucifican
y hasta los tuyos te lastiman
Donde el recio está arriba y al noble le acribillan,
donde el cielo llueve espinas y la luna nunca brilla
3,2,1...
Acoso vuestro tímpano,
Os trato como hermanos
os lanzo versos como puños,
que os duelen como a seres humanos
como lanza hirviente
que atraviesa vuestros duros corazónes
que os llenan el vacio,
que os llevan a la lona
Vieja traicionera que nunca os perdona
Que os duela en lo íntimo
Que os pinchen mis palabras
Conjuros de letras
Que la vergüenza os destapa
¡Negra brujería!
¡Qué puta es la poesía!
Ese es el efecto de la rima en mis versos
Primero les trueno con mi poema más perverso
Os limpio de desgracias De penas confundidas
De la gracia impía de sonrisas egoístas
2,1,0...
Quémame porque mi texto te acompleja
Hiéreme porque te acoso con la tinta de mis temas
Mi cuaderno os desnuda y os muestra ser espejo
Mas mi tinta os tortura en vuestro limitado cerebro
¡Defiéndete! ¡Insinúa que no soy perfecto!
A todas dile que mi futuro ya ha muerto
¡Justifica! Tu rechazo al que es bueno
¡Crucifica! A cada santo de tu pueblo
¡Continua! Aun la luna brilla
¡Pero recuerda! Un camino oscuro os destina
Amor que me has cambiado
Vuelve a este corazón abandonado
Destila fe en la dama de las lenguas de miel
Tú la que de la noche vistes
Amo tus palabras, y tu mano que guía
Soy fiel a tu encanto de fémina iluminada
No me desampares
Se por mi madre de mis rimas
Tú la que me inspiras
Vuelve a este corazón abandonado
Destila fe en la dama de las lenguas de miel
Tú la que de la noche vistes
Amo tus palabras, y tu mano que guía
Soy fiel a tu encanto de fémina iluminada
No me desampares
Se por mi madre de mis rimas
Tú la que me inspiras
Vivo temeroso en el fondo de un abismo de cuatro paredes,
mientras me invade el pasamiento,
recuerdos dolorosos de un ayer espantoso
que me congelan en un mismo sentimiento venenoso
Deseoso de salir de esta fosa tan fría donde amigos te crucifican
y hasta los tuyos te lastiman
Donde el recio está arriba y al noble le acribillan,
donde el cielo llueve espinas y la luna nunca brilla
3,2,1...
Acoso vuestro tímpano,
Os trato como hermanos
os lanzo versos como puños,
que os duelen como a seres humanos
como lanza hirviente
que atraviesa vuestros duros corazónes
que os llenan el vacio,
que os llevan a la lona
Vieja traicionera que nunca os perdona
Que os duela en lo íntimo
Que os pinchen mis palabras
Conjuros de letras
Que la vergüenza os destapa
¡Negra brujería!
¡Qué puta es la poesía!
Ese es el efecto de la rima en mis versos
Primero les trueno con mi poema más perverso
Os limpio de desgracias De penas confundidas
De la gracia impía de sonrisas egoístas
2,1,0...
Quémame porque mi texto te acompleja
Hiéreme porque te acoso con la tinta de mis temas
Mi cuaderno os desnuda y os muestra ser espejo
Mas mi tinta os tortura en vuestro limitado cerebro
¡Defiéndete! ¡Insinúa que no soy perfecto!
A todas dile que mi futuro ya ha muerto
¡Justifica! Tu rechazo al que es bueno
¡Crucifica! A cada santo de tu pueblo
¡Continua! Aun la luna brilla
¡Pero recuerda! Un camino oscuro os destina
Amor que me has cambiado
Vuelve a este corazón abandonado
Destila fe en la dama de las lenguas de miel
Tú la que de la noche vistes
Amo tus palabras, y tu mano que guía
Soy fiel a tu encanto de fémina iluminada
No me desampares
Se por mi madre de mis rimas
Tú la que me inspiras