ana veledo
Poeta recién llegado
Hay tantas cosas que le diría
Con sólo mirarla
Mis palabras, son mudos soldados
Que batallan.
Hay tanto amor en mis pensamientos
Que enloquecen, por ser nombrados,
con los labios del arrepentimiento.
Hay tantas cosas que le diría
con tan sólo mirarla
ojalá pudiera con una mano ,
controlar el tiempo ,
y pararlo y detenerlo
cuando estuviera a mi lado
y acariciarla tiernamente
de la cabeza a los pies
con la mano que me ha sobrado.
Son tan frágiles y cristalinas
Sus escurridizas lágrimas
Que igual que estrellas en el cielo
Penden ellas de mi alma
Hay tantas cosas que le diría
Con sólo mirarla
Porque,
Cómo es posible
Que en mis noches de tormenta,
Su abrazo sea guarida.
En mis noches de oscuridad,
sus ojos dos luceros
en mis noches más inquietas
su boca
su boca esa cura
Que cierra mis heridas
Y es que
Hay tantas cosas que le diría
Con sólo mirarla
Que torpes mis sentidos
A mí alrededor divagan
Sobre las cosas que le halagan
Sin tener ningún motivo
Y es que escapan
Fugaces a mi control,
los esquivos segundos del reloj...
Al ver como se marcha.
Cuantas cosas le diría
Con tan sólo mirarla
Pero se aleja de mi vida
Como paralizar el tiempo
Igual que queda,
Mi cuerpo paralizado,
como desatar de golpe
Esa tormenta,
que quiere estallar
en mil pedazos
Hay tantas cosas que le diría
con sólo mirarla
y son tantas las cosas que me he callado
Con sólo mirarla
Mis palabras, son mudos soldados
Que batallan.
Hay tanto amor en mis pensamientos
Que enloquecen, por ser nombrados,
con los labios del arrepentimiento.
Hay tantas cosas que le diría
con tan sólo mirarla
ojalá pudiera con una mano ,
controlar el tiempo ,
y pararlo y detenerlo
cuando estuviera a mi lado
y acariciarla tiernamente
de la cabeza a los pies
con la mano que me ha sobrado.
Son tan frágiles y cristalinas
Sus escurridizas lágrimas
Que igual que estrellas en el cielo
Penden ellas de mi alma
Hay tantas cosas que le diría
Con sólo mirarla
Porque,
Cómo es posible
Que en mis noches de tormenta,
Su abrazo sea guarida.
En mis noches de oscuridad,
sus ojos dos luceros
en mis noches más inquietas
su boca
su boca esa cura
Que cierra mis heridas
Y es que
Hay tantas cosas que le diría
Con sólo mirarla
Que torpes mis sentidos
A mí alrededor divagan
Sobre las cosas que le halagan
Sin tener ningún motivo
Y es que escapan
Fugaces a mi control,
los esquivos segundos del reloj...
Al ver como se marcha.
Cuantas cosas le diría
Con tan sólo mirarla
Pero se aleja de mi vida
Como paralizar el tiempo
Igual que queda,
Mi cuerpo paralizado,
como desatar de golpe
Esa tormenta,
que quiere estallar
en mil pedazos
Hay tantas cosas que le diría
con sólo mirarla
y son tantas las cosas que me he callado
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