Esa noche se contaban dos,
Sobre trémula arena,
Dulce esencia en aire de calicós
Longeva tortuga con olor de azucena,
Esa noche se miraban dos,
Sobre espejo, que desconcierto almacena.
Dos mundos, el tuyo y el mío,
Pequeña tertulia en el bohío.
Sobre trémula arena,
Dulce esencia en aire de calicós
Longeva tortuga con olor de azucena,
Esa noche se miraban dos,
Sobre espejo, que desconcierto almacena.
Dos mundos, el tuyo y el mío,
Pequeña tertulia en el bohío.
Ya me oíste,
Dame un sinónimo para antónimo.
No importan el humo ni el limiste
Ni quiero saber de las palabras en el orónimo
Para ti, la noche es buena
Para ti, no existe la anabolena
Para mí, la noche se ahoga sola
Para mí, la rigidez no lleva aureola
Dame un sinónimo para antónimo.
No importan el humo ni el limiste
Ni quiero saber de las palabras en el orónimo
Para ti, la noche es buena
Para ti, no existe la anabolena
Para mí, la noche se ahoga sola
Para mí, la rigidez no lleva aureola
Juntos en este enorme abismo que nos separa,
Un sinónimo para antónimo.
Nos une la similitud de ser diferentes,
Angustia feroz de no encontrar palabra.
Ninguna se equipara,
Al tormento del desanimo.
Todas son lagunas estridentes.
Esperando a que el cielo abra.
Un sinónimo para antónimo.
Nos une la similitud de ser diferentes,
Angustia feroz de no encontrar palabra.
Ninguna se equipara,
Al tormento del desanimo.
Todas son lagunas estridentes.
Esperando a que el cielo abra.
Figura delgada y sumisa
Al huracán que atiza
El fuego rojo de la misa
Que día a día empieza y no avisa.
Sin término pronto,
Vigilia de dos en noches tranquilas,
Y avanza al hielo pavitonto.
¡Justicia que pende de las maquilas!
Al huracán que atiza
El fuego rojo de la misa
Que día a día empieza y no avisa.
Sin término pronto,
Vigilia de dos en noches tranquilas,
Y avanza al hielo pavitonto.
¡Justicia que pende de las maquilas!
Es sin embargo la ausencia permanente
De la tranquilidad eterna
Velo inquieto sobre tormenta yacente
Que infinito es el fin de la vetusta galerna,
Y el paciente termino del antónimo
En laberinto escabroso
Latente su arribar, pulcro racimo
Altivo finiquito, contigo en momento precioso.
De la tranquilidad eterna
Velo inquieto sobre tormenta yacente
Que infinito es el fin de la vetusta galerna,
Y el paciente termino del antónimo
En laberinto escabroso
Latente su arribar, pulcro racimo
Altivo finiquito, contigo en momento precioso.
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