Alan Rosas
Poeta recién llegado
Dame una razón
para no besarte,
porque al ver tus ojos
caigo rendido en tus labios.
Aquel marrón de tus ojos
me incita a pecar
sobre ese resalte sonrosado.
Dame una razón
para no besarte,
que mi pasión desemboca ofrecida
como sacrificio de mi deseo,
ante aquella sensualidad que retienes
al borde de tu boca.
Al tenerte tan cercas
quiero ahogar mis penas,
en el silencio que provoca
cuando callamos al besarnos.
Al tenerte tan cercas
la única distancia entre nosotros,
es la que separa mis labios de los tuyos.
Así que bésame sin prisa,
con esas ganas de no dejar de hacerlo.
Bésame pronto,
como si te urgiera caer en nuestra pasión.
Bésame mucho,
hasta que se tiñen mis labios de tu carmín.
Bésame con amor,
y así sabré a qué sabe lo mejor de la vida.
Bésame con cariño,
para aliviar este mal de soledad.
Bésame como quieras,
pero bésame de una vez por todas.
Dame una sola razón
para no besarte.
Una sola razón
para no entregarme
a tu deseo de querer besarme.
Te digo en verdad
que no hay razón para no besarte.
Ese es mi bien, esa es mi realidad.
Tus besos recitan en rima de amor
sobre mis labios tu sabor.
Tus besos me llenan de esperanza
de que hay algo bueno para mi
en esa sonrisa de la mismísima belleza.
En tus besos sé por qué nos amamos.
Dame una razón
para no besarte,
porque al tenerte tan cercas
espero que me recibas
con las labios abiertos …
para no besarte,
porque al ver tus ojos
caigo rendido en tus labios.
Aquel marrón de tus ojos
me incita a pecar
sobre ese resalte sonrosado.
Dame una razón
para no besarte,
que mi pasión desemboca ofrecida
como sacrificio de mi deseo,
ante aquella sensualidad que retienes
al borde de tu boca.
Al tenerte tan cercas
quiero ahogar mis penas,
en el silencio que provoca
cuando callamos al besarnos.
Al tenerte tan cercas
la única distancia entre nosotros,
es la que separa mis labios de los tuyos.
Así que bésame sin prisa,
con esas ganas de no dejar de hacerlo.
Bésame pronto,
como si te urgiera caer en nuestra pasión.
Bésame mucho,
hasta que se tiñen mis labios de tu carmín.
Bésame con amor,
y así sabré a qué sabe lo mejor de la vida.
Bésame con cariño,
para aliviar este mal de soledad.
Bésame como quieras,
pero bésame de una vez por todas.
Dame una sola razón
para no besarte.
Una sola razón
para no entregarme
a tu deseo de querer besarme.
Te digo en verdad
que no hay razón para no besarte.
Ese es mi bien, esa es mi realidad.
Tus besos recitan en rima de amor
sobre mis labios tu sabor.
Tus besos me llenan de esperanza
de que hay algo bueno para mi
en esa sonrisa de la mismísima belleza.
En tus besos sé por qué nos amamos.
Dame una razón
para no besarte,
porque al tenerte tan cercas
espero que me recibas
con las labios abiertos …
Última edición: