Aurora-
Poeta recién llegado
Dame una gota, del más hondo suspiro
déjala en mis labios, desechos y rancios
píntame palabras, finas y delgadas
que se borraran por no tocarlas.
Dame el reflejo de mi misma,
si alguna vez lo tuviste entrelazado
entre tus viejas y oxidadas manos
se vio, la viste en una pureza hecha a su medida.
Tú coloreabas líneas horizontales,
hacías volar cada piel suya como golondrinas,
le hacías ser la mejor de las sintonías,
la rompiste en finos, delgados trozos de agonía.
Su cuerpo sufre, su mente reluce.
Sus sentidos huyen y su mente construye.
un mundo apartado del error que cometió,
un mundo donde nadie, solo en la tomo.
Las gotas, de puro dolor, se colapsaron
y su único consuelo en sus finos y delgados labios,
de una única lagrima, del llanto mudo, que emitían
sus ojos, que vieron heridas y la más profunda roja lucia.