Sigfrid
Poeta recién llegado
Dame
Dame tu abrazo,
para no abrazar la muerte;
tiéndeme la mano,
para ver si cambia mi suerte.
Dame un motivo para reir,
y así evitar las lágrimas;
di mi nombre para aprender a existir,
y no sentirme como una máquina.
Dame tu seno para dormir en paz,
dejando atrás demonios pasados;
ofréceme un consejo que sea capaz,
de levantarme cuando el fondo he tocado.
Dame el brillo de tu mirada,
para contemplar lo bello da la vida;
cuando siento que no valgo nada;
y me escudo en las causas perdidas.
Dame tu tiempo,
para saber lo valiosa que eres;
cultiva mis talentos,
porque sacas lo mejor de los seres.
Dame por favor un beso,
que a mi sangre haga hervir,
que lo sienta hasta los huesos,
porque quiero vivir por ti.
Dame tu abrazo,
para no abrazar la muerte;
tiéndeme la mano,
para ver si cambia mi suerte.
Dame un motivo para reir,
y así evitar las lágrimas;
di mi nombre para aprender a existir,
y no sentirme como una máquina.
Dame tu seno para dormir en paz,
dejando atrás demonios pasados;
ofréceme un consejo que sea capaz,
de levantarme cuando el fondo he tocado.
Dame el brillo de tu mirada,
para contemplar lo bello da la vida;
cuando siento que no valgo nada;
y me escudo en las causas perdidas.
Dame tu tiempo,
para saber lo valiosa que eres;
cultiva mis talentos,
porque sacas lo mejor de los seres.
Dame por favor un beso,
que a mi sangre haga hervir,
que lo sienta hasta los huesos,
porque quiero vivir por ti.
Última edición: