EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
Voy tasando el compromiso de la palabra
en secuencia de alejandrinos en el poema
que no desmaye ni se pierda éste tema
de la preciosa mensura en que se labra
Estoy aquí como siempre entre mansos mares
en el horizonte mi vista se pierde, se reencuentra
con las memorias sigilosas donde tu penetra
y aflora como iceberg, la punta cima, de vectores mas escalares
Esas aristas infinitas y que se alejan
con pinceladas de cromáticos colores
como la alboreas que despiertan los sabores
a dimensiones que mis palabras no dibujan
los pensamientos las alcanzan y ellas pujan
por mantenerse inmaculadas y sin nosotros
virginidad de la inocencia de algunos rostros
hasta internarse en espacios en que nos embrujan
Parecen huríes o amazonas desnuditas
monumentales, exuberantes talles dados
sólo la mano de un Dios pacientes bordados
a concebido tales figuras inauditas…
¡Enamorado! Me enamoro de la belleza
de creaciones en que la palabra se hace nimia
incapaz de recrear toda la vendimia
dejo que el vino te describa letal proeza
Traté, lo siento, un acróstico con su nombre
donde conjugue éste poema y su ausencia
pero más corto que las aristas es la esencia
del pensamiento que intenta no se asombre
Saber muy bien que me cambió por otro hombre
y aunque le evito en mi horizonte siempre penetra
toda pintura de colorido alborea y letra
en cada poema, en cada viento, en olas se esconde
muy simulada y presurosa, está y dónde
la fría daga me abre todo al pronunciar su nombre
entonces digo, a mis adentros, ¡Ya calla hombre!
que la palabra cese los giros y su entrada
que del poema salga esa musa que fue preciada
siendo un amor que ya partió y olvidó su nombre.
Epev2015
en secuencia de alejandrinos en el poema
que no desmaye ni se pierda éste tema
de la preciosa mensura en que se labra
Estoy aquí como siempre entre mansos mares
en el horizonte mi vista se pierde, se reencuentra
con las memorias sigilosas donde tu penetra
y aflora como iceberg, la punta cima, de vectores mas escalares
Esas aristas infinitas y que se alejan
con pinceladas de cromáticos colores
como la alboreas que despiertan los sabores
a dimensiones que mis palabras no dibujan
los pensamientos las alcanzan y ellas pujan
por mantenerse inmaculadas y sin nosotros
virginidad de la inocencia de algunos rostros
hasta internarse en espacios en que nos embrujan
Parecen huríes o amazonas desnuditas
monumentales, exuberantes talles dados
sólo la mano de un Dios pacientes bordados
a concebido tales figuras inauditas…
¡Enamorado! Me enamoro de la belleza
de creaciones en que la palabra se hace nimia
incapaz de recrear toda la vendimia
dejo que el vino te describa letal proeza
Traté, lo siento, un acróstico con su nombre
donde conjugue éste poema y su ausencia
pero más corto que las aristas es la esencia
del pensamiento que intenta no se asombre
Saber muy bien que me cambió por otro hombre
y aunque le evito en mi horizonte siempre penetra
toda pintura de colorido alborea y letra
en cada poema, en cada viento, en olas se esconde
muy simulada y presurosa, está y dónde
la fría daga me abre todo al pronunciar su nombre
entonces digo, a mis adentros, ¡Ya calla hombre!
que la palabra cese los giros y su entrada
que del poema salga esa musa que fue preciada
siendo un amor que ya partió y olvidó su nombre.
Epev2015