Melisa Ortiz
Poeta recién llegado
Al ver rosar tu lagrima en tu mejilla,
el mundo se desvanecía lentamente,
sin dejarme opción de levantarme para abrazarte.
Al sentir que sufrías fuerte y fríamente,
di hasta mi poca fe en Dios para hablarle de ti.
Esa noche mágica, o no tanto,
se disolvió una estrella que nos alumbraba,
dejándonos en oscuras de un dolor que desconocía y ya dolía.
Daría todo eso que no tengo por verte sonreír,
daría todo lo que tengo por no verte llorar.
el mundo se desvanecía lentamente,
sin dejarme opción de levantarme para abrazarte.
Al sentir que sufrías fuerte y fríamente,
di hasta mi poca fe en Dios para hablarle de ti.
Esa noche mágica, o no tanto,
se disolvió una estrella que nos alumbraba,
dejándonos en oscuras de un dolor que desconocía y ya dolía.
Daría todo eso que no tengo por verte sonreír,
daría todo lo que tengo por no verte llorar.