Kaamos
Poeta recién llegado
Es cierto, copo mio, ojos mios, es cierto...
Como los besos grises que en el aire se estancan
y en el aire se estancan, como los besos grises.
Como las pecas ebrias que pueblan tus pechos
amándose y besándose, como las pecas ebrias.
Como la caricia de tus penas abiertas
dividiendo mis ganas, alentando mis penas
como la caricia de tus penas abiertas.
Y así siguen los días, invadidos y anegados
por tiempo y tierra...
Te escribí en el sur, entre lebreles caidos
y pilares de hierba...
No Te Olvidé.
Encerrabas en tu carne (tú en tu carne encierras)
tristes ojos sedientos, que besaré algún día...
Algún día... Y por fin me quieras...
Como los besos grises que en el aire se estancan
y en el aire se estancan, como los besos grises.
Como las pecas ebrias que pueblan tus pechos
amándose y besándose, como las pecas ebrias.
Como la caricia de tus penas abiertas
dividiendo mis ganas, alentando mis penas
como la caricia de tus penas abiertas.
Y así siguen los días, invadidos y anegados
por tiempo y tierra...
Te escribí en el sur, entre lebreles caidos
y pilares de hierba...
No Te Olvidé.
Encerrabas en tu carne (tú en tu carne encierras)
tristes ojos sedientos, que besaré algún día...
Algún día... Y por fin me quieras...