Y es como sentir los ojos terrosos en la virtud
y una sencilla digestión de buenas raíces
sentir un manto de calma
sentirse en la hondonada que se acomoda
o encogido en lo profundo del mar…
y era como cuando sentía arder mis alas viejas
cuando siento los amores que traen las olas
lo agradecido del compartir
o esa sonrisa de la Luna…
y es como cuando siento esa sombra y esa pena
la percusión que empuja
y esos caminos de tizón y arena…
y cuando siento los pómulos rojos de la ciudad
y los nubarrones por esos puentes de alambre y diamante
cuando siento el desgarro de esos aconteceres
y como cuando me hago eco de ese rondar del suplicante.