marian
Poeta adicto al portal
Crecimos juntos...para mi, eras mi hermano...
simpre te ví así hasta que...
tu sonrisa me desconcertó, no era la misma,
tenía cierta ironía, y parte de seducción.
No podia imaginar que me mirases de otra forma...
y me engañaba a mi misma diciendome que eran imaginaciones mias...
Pero los días se sucedian, y tú eras mucho más atento conmigo,
me tomabas de la mano, y mientras la acariciabas...
jugabas con mi pelo, del que siempre en la infancia te reias...
me sonreias y susurrabas en mi oido tonterias como un loco...
La gente nos miraba y siempre de novios nos confunfian,
normalmente lo negabamos con rápidez, pero no fue así esta vez...
de repente, te ví, ahí, ante el suelo postrado, con los ojos
más brillantes que las estrellas que cada noche soliamos ver juntos,
y el cuerpo en tan sólo un instante me tembló como si de un terremoto
se tratase...me tomaste de la mano...los latidos aumentaban...
y tú, ahí estabas, recitandome versos...Dios que sensación!!!...
Entonces...me pediste que te amase sin fin...que fuesemos amigos amantes
por toda la eternidad...y yo...solo supe...besarte con la fuerza de mi alma,
llorando...porque en el fondo siempre fue lo que más anhelé....
simpre te ví así hasta que...
tu sonrisa me desconcertó, no era la misma,
tenía cierta ironía, y parte de seducción.
No podia imaginar que me mirases de otra forma...
y me engañaba a mi misma diciendome que eran imaginaciones mias...
Pero los días se sucedian, y tú eras mucho más atento conmigo,
me tomabas de la mano, y mientras la acariciabas...
jugabas con mi pelo, del que siempre en la infancia te reias...
me sonreias y susurrabas en mi oido tonterias como un loco...
La gente nos miraba y siempre de novios nos confunfian,
normalmente lo negabamos con rápidez, pero no fue así esta vez...
de repente, te ví, ahí, ante el suelo postrado, con los ojos
más brillantes que las estrellas que cada noche soliamos ver juntos,
y el cuerpo en tan sólo un instante me tembló como si de un terremoto
se tratase...me tomaste de la mano...los latidos aumentaban...
y tú, ahí estabas, recitandome versos...Dios que sensación!!!...
Entonces...me pediste que te amase sin fin...que fuesemos amigos amantes
por toda la eternidad...y yo...solo supe...besarte con la fuerza de mi alma,
llorando...porque en el fondo siempre fue lo que más anhelé....
:: ::