Andreas
Poeta adicto al portal
Ambivalente
Cálida mañana
a veces sugieres
rodeando mi alma
cual hiedra en candor.
Otras veces opaca
te desapareces
lacerando gélida
todo mi calor.
Te vas y regresas
me quieres, te pierdes,
caudal de tristeza
manantial de sol.
Mi alma y mi cuerpo
se funden carentes
en este silencio
de amor y no amor.
Aflicción
Que el sol de primavera
su viveza me regale
y por milagro de Cristo
con mi alma vuelva a toparme.
Que los pájaros de sus nidos
vuelen hacia mí una tarde
y me regalen su gorjeo
matinal para enamorarme.
Que el limbo se tiña de claro
con nubes flotando en el aire
y un olor a tierra mojada
por mis pulmones se cale.
Que el agua mansa del río
abrigue las soledades
que tu destierro fecunda
cuando comienzo a evocarte.
Cálida mañana
a veces sugieres
rodeando mi alma
cual hiedra en candor.
Otras veces opaca
te desapareces
lacerando gélida
todo mi calor.
Te vas y regresas
me quieres, te pierdes,
caudal de tristeza
manantial de sol.
Mi alma y mi cuerpo
se funden carentes
en este silencio
de amor y no amor.
Aflicción
Que el sol de primavera
su viveza me regale
y por milagro de Cristo
con mi alma vuelva a toparme.
Que los pájaros de sus nidos
vuelen hacia mí una tarde
y me regalen su gorjeo
matinal para enamorarme.
Que el limbo se tiña de claro
con nubes flotando en el aire
y un olor a tierra mojada
por mis pulmones se cale.
Que el agua mansa del río
abrigue las soledades
que tu destierro fecunda
cuando comienzo a evocarte.