marquelo
Negrito villero
Ese viento
cuyo germen apura
Esa lengua de fuego
que se vende en las carnicerías
frente al acecho lento
de la saliva
Esa sorpresa
o al cielo que se abriga de la lluvia
o de los focos interrogatorios
de la culpa
cuando el zumbido de las melíferas dejan caer su peso
de miel
y el barro se hace un capricho
de tu espejo
y todo se abulta entre nube y ansia
para hacer de tus cabellos
una partida de río/
Un deslizamiento de aire
hace de tu boca
el fin victorioso de todos
los nidos
cuya medida es equivalente
a tus senos sopesados
entre mis manos
y tus muslos pétreos
son eterno sueño de descanso
para que tu vientre
haga de la lluvia su deseo
de fiesta
y todo florezca a su alrededor
cuyo germen apura
sus manos de telaraña.
Esa lengua de fuego
que se vende en las carnicerías
frente al acecho lento
de la saliva
Esa sorpresa
cuya boca es un túnel intoxicante para las flores
en espera
y ese miedo que practica un abrir y cerrar de ojos al primer disparo del rayoen espera
o al cielo que se abriga de la lluvia
o de los focos interrogatorios
de la culpa
cuando el zumbido de las melíferas dejan caer su peso
de miel
y el barro se hace un capricho
de tu espejo
y todo se abulta entre nube y ansia
para hacer de tus cabellos
una partida de río/
Un deslizamiento de aire
hace de tu boca
el fin victorioso de todos
los nidos
cuya medida es equivalente
a tus senos sopesados
entre mis manos
y tus muslos pétreos
son eterno sueño de descanso
para que tu vientre
haga de la lluvia su deseo
de fiesta
y todo florezca a su alrededor
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