Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Traete el carrito que hoy hay compras en el supermercado,
traelo tú que me siento cómodo comprando esta noche,
no me había dado cuenta del mal uso que le damos
a las cosas que compramos los pobres.
Ese helado de fresa se vería genial servido en tu ombligo,
con un poco de nuez y mi lengua haciendo recorrido,
quisiera cocinar en salsa blanca un poco de macarrones
y meterte en ellos y comerlos hasta verte haciendo chapuzones.
Con papel de aluminio envolverte para tenerte calentita
y servirte a la cena junto a uvas que hacen jugo en tu boquita,
pintarte con caldo de frijoles y dejarte hervir,
aderezar un poco de arroz junto a tus pasiones.
En este pasillo está el yogurt que se ha regado en tus caderas
y el queso blanco que puse a dorar entre tus piernas,
creo que falta un refresco para ver si me ofrezco
a tomarlo junto a la carne de tu oreja.
Y ni te cuento para qué perversidad quiero la leche,
la salchicha, el azúcar y el coco en crema.
Un jabón de tocador en gel por favor
porque la cosa está buena,
un par de huevos, mantequilla y harina
para preparar un postre sobre tu cuello
con sabor a reina.
Y ni te cuento para qué perversidad quiero la chantilly,
el caramelo, las tortillas y las fresas.
Ocupo el enjuague bucal porque necesito buena presentación
para comerte entera,
un litro de aceite para bañarme yo
y recostarte a la pared para que no te duermas.
traelo tú que me siento cómodo comprando esta noche,
no me había dado cuenta del mal uso que le damos
a las cosas que compramos los pobres.
Ese helado de fresa se vería genial servido en tu ombligo,
con un poco de nuez y mi lengua haciendo recorrido,
quisiera cocinar en salsa blanca un poco de macarrones
y meterte en ellos y comerlos hasta verte haciendo chapuzones.
Con papel de aluminio envolverte para tenerte calentita
y servirte a la cena junto a uvas que hacen jugo en tu boquita,
pintarte con caldo de frijoles y dejarte hervir,
aderezar un poco de arroz junto a tus pasiones.
En este pasillo está el yogurt que se ha regado en tus caderas
y el queso blanco que puse a dorar entre tus piernas,
creo que falta un refresco para ver si me ofrezco
a tomarlo junto a la carne de tu oreja.
Y ni te cuento para qué perversidad quiero la leche,
la salchicha, el azúcar y el coco en crema.
Un jabón de tocador en gel por favor
porque la cosa está buena,
un par de huevos, mantequilla y harina
para preparar un postre sobre tu cuello
con sabor a reina.
Y ni te cuento para qué perversidad quiero la chantilly,
el caramelo, las tortillas y las fresas.
Ocupo el enjuague bucal porque necesito buena presentación
para comerte entera,
un litro de aceite para bañarme yo
y recostarte a la pared para que no te duermas.
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