Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo a veces lloro de soledad, la gente me pasa por el lado
y yo me quedo mirándolos, imaginándome todo un mundo.
Yo los tomaría de las manos y les daría abrazos, para sentir
el latir de sus corazones en mi pecho, y no les miento,
si son mujeres les abrazo más fuertemente, porque tienen
el cariño mas a flor de piel que los hombres...
Caen las tardes con el bochorno de cada verano,
guisé las guineas en su salsa de vino tinto,
una fría cerveza, oliendo la menta fresca que crece en mi jardín,
y una lectura de poemas hermosos, decadentes,
sensuales, vistosos, profundos y conmovedores.
Y otra cerveza para apaciguar el calor de julio,
y un rostro hermoso me llega a la mente,
otro abrazo, otro amor lejano que cargo en la mochila...
Yo regresé a casa después de visitar a la amante
con tetas de matriarca, y la niña de Georgia
que duerme con cuchillos por el puro placer
de sentir el acero frío junto a su piel.
A ella, yo la besé cuidadosamente...
Dentro de poco continuaré mis viajes.
Hay una visión frente al río en Charleston,
la misma que me busca en Costa Rica,
pero siempre estamos confundidos,
cuando yo miro en la costa atlántica,
ella me busca en el azul marino del Pacifico.
Caminaré sigilosamente por los adoquines de la vieja ciudad,
en las hiedras que cubren paredes buscaré tu signo...
Uno nunca sabe que hay detrás de la maleza,
unas manos, un abrazo, un beso, una caricia de menta,
o simplemente un gato que quiere que le pasen la mano.
.
Julio 3 de 2008
y yo me quedo mirándolos, imaginándome todo un mundo.
Yo los tomaría de las manos y les daría abrazos, para sentir
el latir de sus corazones en mi pecho, y no les miento,
si son mujeres les abrazo más fuertemente, porque tienen
el cariño mas a flor de piel que los hombres...
Caen las tardes con el bochorno de cada verano,
guisé las guineas en su salsa de vino tinto,
una fría cerveza, oliendo la menta fresca que crece en mi jardín,
y una lectura de poemas hermosos, decadentes,
sensuales, vistosos, profundos y conmovedores.
Y otra cerveza para apaciguar el calor de julio,
y un rostro hermoso me llega a la mente,
otro abrazo, otro amor lejano que cargo en la mochila...
Yo regresé a casa después de visitar a la amante
con tetas de matriarca, y la niña de Georgia
que duerme con cuchillos por el puro placer
de sentir el acero frío junto a su piel.
A ella, yo la besé cuidadosamente...
Dentro de poco continuaré mis viajes.
Hay una visión frente al río en Charleston,
la misma que me busca en Costa Rica,
pero siempre estamos confundidos,
cuando yo miro en la costa atlántica,
ella me busca en el azul marino del Pacifico.
Caminaré sigilosamente por los adoquines de la vieja ciudad,
en las hiedras que cubren paredes buscaré tu signo...
Uno nunca sabe que hay detrás de la maleza,
unas manos, un abrazo, un beso, una caricia de menta,
o simplemente un gato que quiere que le pasen la mano.
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Julio 3 de 2008
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