Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
De llaves y puertas y de sentimientos
Tu tienes las llaves de mi alma las puertas;
las blancas, azules, rosadas y bellas,
las cafés, las grises, las negras y feas.
A veces las abres, a veces las cierras.
A veces es mi alma un niño que juega,
y en otras lamenta por profunda pena.
Si se abren las verdes, al igual mis brazos
de esperanza plena y de amor se llenan.
Si las amarrillas, mis brazos se abaten
sienten el vacio y se desconsuelan.
Y manos extrañas tocan a deshoras,
usando las llaves que no son las tuyas,
pero no respondo porque no lo quiero.
Tu tienes las llaves de todas mis puertas:
las blancas las negras, y las de colores
que a veces me ciegan; y con tus antojos
a veces las abres a veces la cierras
tan buena y tan mala mi fiel carcelera.
Tu tienes las llaves de mi alma las puertas;
las blancas, azules, rosadas y bellas,
las cafés, las grises, las negras y feas.
A veces las abres, a veces las cierras.
A veces es mi alma un niño que juega,
y en otras lamenta por profunda pena.
Si se abren las verdes, al igual mis brazos
de esperanza plena y de amor se llenan.
Si las amarrillas, mis brazos se abaten
sienten el vacio y se desconsuelan.
Y manos extrañas tocan a deshoras,
usando las llaves que no son las tuyas,
pero no respondo porque no lo quiero.
Tu tienes las llaves de todas mis puertas:
las blancas las negras, y las de colores
que a veces me ciegan; y con tus antojos
a veces las abres a veces la cierras
tan buena y tan mala mi fiel carcelera.
Última edición: