juliette98
Poeta recién llegado
Arrullas mis pechos,
anhelando tus labios por mis pezones.
Gimes mi nombre,
a modo de victoria.
Como Whisky en las fiestas,
tanteabas con la punta de tu lengua desde mi ombligo
hasta lo que callaba entre mis muslos,
esas gotas de alcohol que caían ardiente de tu boca.
Nuestras pieles húmedas perdían la razón,
tras el gozo penetrante de tu cuerpo
adentrándose fuerte y fogosamente en el mío.
No podía verte, pero te escuchaba.
Oía el golpe seco y empapado
de tus manos en mi pelo,
y en el vértigo de mi última curva
recorrida aquella noche.
Al igual que un éxtasis, me tomabas en droga.
Pero tu único fármaco, era cuando
con garra,
lo vertías en lo más íntimo de entre mis nalgas.
anhelando tus labios por mis pezones.
Gimes mi nombre,
a modo de victoria.
Como Whisky en las fiestas,
tanteabas con la punta de tu lengua desde mi ombligo
hasta lo que callaba entre mis muslos,
esas gotas de alcohol que caían ardiente de tu boca.
Nuestras pieles húmedas perdían la razón,
tras el gozo penetrante de tu cuerpo
adentrándose fuerte y fogosamente en el mío.
No podía verte, pero te escuchaba.
Oía el golpe seco y empapado
de tus manos en mi pelo,
y en el vértigo de mi última curva
recorrida aquella noche.
Al igual que un éxtasis, me tomabas en droga.
Pero tu único fármaco, era cuando
con garra,
lo vertías en lo más íntimo de entre mis nalgas.