Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Ayer los campos se vestían de verde
las manos labraban el surco
silbando los aires las espigas del trigo.
La Choza lucia su encanto
antes, cuando el campesino cantaba
ausente la sed de energía. Ausente.
Ayer el hombre miraba las cosas con tierna poesía
sus piernas andaban, sus lomos cargaban
su verde entorno le daba esperanza.
La tierra se viste de negro.
Sin prisa, la tierra entregaba sus frutos
despacio corría la vida, despacio
sin fines de lucro la vida se alegra.
Presente tedioso, las urbes se elevan
los mares ahora reciben las islas
la unidad del asfalto socaban los cielos.
Vinculo perdido, el hombre quiere ser Hombre
las luces suplieron la luna, ciudad de neón
esperemos que llueva de nuevo, esperemos.
La tierra se viste de negro.