Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Nos quedamos solos, tu boca y yo.
Te escuché edificarte con tímidos verbos,
te escapabas de tu garganta
como un color insospechado.
Luego las pausas se alargaron en ojos
y algo de urgencia brillaba en ese aire.
Recordé que también yo tenía labios,
pero casi nada por decir
y mucho para hacer con el silencio.
Al fin estábamos solos: tú y mi corazón.
Te escuché edificarte con tímidos verbos,
te escapabas de tu garganta
como un color insospechado.
Luego las pausas se alargaron en ojos
y algo de urgencia brillaba en ese aire.
Recordé que también yo tenía labios,
pero casi nada por decir
y mucho para hacer con el silencio.
Al fin estábamos solos: tú y mi corazón.
28 de noviembre de 2024