cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿DE QUE COLOR ES
EL AMOR ABUELO?
¿De qué color es el amor abuelo? pregunta
directa de la nieta segunda. El abuelo tiró
la mirada al suelo, levantó la vista, topó
con ojos bellos y una sonrisa.
Su mente agilizó sus sentidos, pensó en la
edad donde esas interrogantes, no son
simples preguntas, ni solamente
curiosidad; lleva un mensaje
descifrado, en consecuencia,
su respuesta deberá ser
igual calado.
El amor, dijo despacio, viene del aroma de
las flores, por sus diferentes colores,
unas tienen pétalos y hojas grandes,
otras, tallos cortos y largos,
algunas tienen espinas,
otras ni siquiera
lastiman.
Inquieto el abuelo, retrocedió en el tiempo,
imágenes de juventud, acudieron a su
mente, del primero y único amor
en su vida, justo edad de su
nieta. Cinco años después
juraron amor, hasta la
fecha de esta
pregunta
Te di mi respuesta, responde la mía; cual es
el motivo. Ella entre risa y vergüenza, o,
le dijo una mentira, o la verdad
sincera: dice la profe, demos
todo nuestro amor a Dios.
Complacido el abuelo
se quedó tranquilo.
respiro luego escribo
EL AMOR ABUELO?
¿De qué color es el amor abuelo? pregunta
directa de la nieta segunda. El abuelo tiró
la mirada al suelo, levantó la vista, topó
con ojos bellos y una sonrisa.
Su mente agilizó sus sentidos, pensó en la
edad donde esas interrogantes, no son
simples preguntas, ni solamente
curiosidad; lleva un mensaje
descifrado, en consecuencia,
su respuesta deberá ser
igual calado.
El amor, dijo despacio, viene del aroma de
las flores, por sus diferentes colores,
unas tienen pétalos y hojas grandes,
otras, tallos cortos y largos,
algunas tienen espinas,
otras ni siquiera
lastiman.
Inquieto el abuelo, retrocedió en el tiempo,
imágenes de juventud, acudieron a su
mente, del primero y único amor
en su vida, justo edad de su
nieta. Cinco años después
juraron amor, hasta la
fecha de esta
pregunta
Te di mi respuesta, responde la mía; cual es
el motivo. Ella entre risa y vergüenza, o,
le dijo una mentira, o la verdad
sincera: dice la profe, demos
todo nuestro amor a Dios.
Complacido el abuelo
se quedó tranquilo.
respiro luego escribo